Blog: Este coche... ¿donde lo enchufo?

31 mar, 2021 por fractalside

El automóvil eléctrico está aquí. Con el vuelco de Volkswagen, uno de los mayores fabricantes hacia el coche eléctrico a resultas del “Diselgate”, se puede considerar que hemos cruzado el punto de no retorno. Ya ha demasiado dinero invertido en el cambio de movilidad. Ahora mismo la variedad y autonomía de los modelos es mucho mayor que en la década anterior. Solo falta que se igualen los precios, pero la economía de escala resultante de todas las inversiones y la caída de los precios de las baterías por debajo de los 100 $/KWh durante la nueva década serán claves para desencadenar el despegue definitivo del coche eléctrico, al menos en los países más desarrollados.

¿Entonces no hay retos? Hay muchos, pero el elemento que ha quedado más rezagado es sin duda los puntos de recarga. Es la pescadilla que se muerde la cola. Como no hay vehículos en circulación no se instalan puntos y como no se instalan puntos el público recelará del coche eléctrico. La recarga es ahora el tendón de Aquiles de la movilidad eléctrica, por encima de la tecnología de baterías que está dejando de serlo.

Mientras un vehículo de combustible se recarga casi inmediatamente, la recarga eléctrica requiere de estacionamiento, que puede llegar a horas en caso de baja potencia. Por ello los puntos de recarga, aunque más sencillos, tienen que ser mucho más numerosos que en el caso de las gasolineras. Además así como todas las gasolineras son iguales, en el caso de la recarga eléctrica hay que contar con dos redes distintas, la de alta potencia para recargas más rápidas para viajes en las vías interurbanas, y la de baja potencia para el uso cotidiano en las ciudades.

Una manera de ver el problema dela recarga es comparar las mayores iniciativas a ambos lados del Atlántico en cuanto a recarga de alta potencia que ha sido la primera en recibir impulso.

En EE.UU. Hace ya bastante tiempo Tesla cayo en la cuenta de este problema y comenzó a crear su propia red de recarga cambiando el paradigma por completo, ya que hasta ahora los constructores de coches no eran en ningún caso propietarios de las gasolineras. De esta manera nació la red supercargadores https://www.tesla.com/es_ES/supercharger . La red ha necesitado muchos años para llegar a un nivel aceptable incluso en Europa y aun tiene mucho espacio para crecer, pero es innegable que ha sido fundamental en la supervivencia primero y el éxito posterior de una empresa tan arriesgada en los inicios.

En Europa las cosas no han ido tan bien. Los fabricantes que en principio han seguido apostando por los motores térmicos han relegado las redes de carga en terceros. Es el caso de Ionity https://ionity.eu/en/where-and-how.html . Se puede ver como van rezagados en la península donde Ionity colabora con Cepsa. El tema esta de relieve en las redes sociales porque algunos usuarios tempranos del vehículo eléctrico indican que no solo hay pocos puntos de recarga sino que son poco fiables, y corres el riesgo de planificar un punto en concreto tras estirar la autonomía solo para descubrir que no vas a poder recargar ahí y no sabes si llegarás al próximo, para una muestra los videos: Ford Mustang Eléctrico 2021 de coches.net  o Mi terrible experiencia de Eduardo Arcos . No es lo mismo un punto de carga desplegado que un punto de carga operativo.

Esta situación no se corresponde con la imagen que desde los fabricantes y los gobiernos quieren transmitir, más ahora que el plan para re-arrancar la economía tras el huracán de la Covid pasa por apostar por el cambio tecnológico. Por ejemplo articulo ahonda más en este problema: forococheselectricos.com/decepcion-con-ionity...  y eso puede explicar noticias como esta: forococheselectricos.com/alemania-se-lo-toma-en-serio... .

Todavía estamos a tiempo. El vehículo eléctrico todavía no es popular, pero esta situación no va a durar. Solo las redes de recarga de alta potencia van requerir tiempo, mucho dinero y mucha tecnología y sobre todo cambio en la manera de hacer las cosas. Además quedan pendientes las redes de baja potencia que son las que realmente sostendrán la movilidad eléctrica diaria y en cuyo despliegue se tendrán que involucrar no solo los grandes actores sino todas las empresas que cuenten con aparcamientos y los municipios.

vehículos eléctricos, automoviles, Europa, EE.UU.